jueves 29 de octubre de 2009

LA HERMANDAD

Su desarrollo ha sido impresionante. Ha conseguido todos los niveles. Ha despreciado todo cuanto le rodeaba, ha dejado de lado lo que quería, y abandonado a quién amó. Se ha reído de todo mínimo fallo humano, inclusive los suyos propios. Ha hecho infeliz a mucha gente. Ha puesto su cuerpo y su mente bajo presiones que nadie aguantaría. Ha negado ser quien era. Ha conseguido ser el mejor en todo, y hacer sentir mal a quienes no lo lograban.

Finalmente puede entrar en nuestra hermandad. Las puertas se le abren. Pero ya se está dando cuenta de que tras esas puertas… no hay nada.

2 comentarios:

Marcelo dijo...

Así suelen ser las hermandades!
Un saludo Anikin

mario dijo...

Tal cuál, solo el vacio. El Gran Secreto suele ser la ausencia del mismo.