lunes 19 de mayo de 2008

EL AMOR NO SE ENTIENDE EN NINGÚN IDIOMA

I was five and he was six
We rode horses made of sticks
He wore black and I wore white
He would always win the fight
Bang Bang

You shot me down, bang bang
I hit the ground, bang bang
That awful sound, bang bang
My baby shot me down

Estabais solos en la cabina y saliste como una exhalación. Yo no analizaba lo que decías, ni por qué salíais tan rápido, ni por qué ella me miraba triunfante, aunque ya lo había supuesto. Ella ya se lo olía, desde luego. No me gusta decirlo, pero las mujeres tenemos mucho más olfato en estos temas. No entendí como al final te decidiste a tomar ese paso. Ella hizo tanto por ti, ¿no? A quién quiero engañar, ella hizo tanto por nosotros. Nos salvó la vida. Te salvó la vida. Y por mucho que quiera, solo por eso no puedo odiarla.
Me mandaste buscar al capitán. Bang Bang. Y solo de pensar las veces que pude hablarlo contigo, que no lo hicieras, que no destrozaras tu vida. “Vente conmigo” me salía de la boca, pero no me atreví a decirlo. No podía ser yo la que se encargara de ese error. Y busqué excusas, y busqué salidas. De repente, al subir al castillo de proa, el mar no se me antojaba tan amenazador como invitante. Sentía como me llamaba, como me decía que no tenía por qué soportarlo. Pero no. Si se iba a llevar a cabo, ya me encargaría yo de hacérselo pasar mal. Y por eso avisé al capitán, y le dije la frase inevitable: “The doctor has asked me to tell you if you could go to the cabin and… and marry them”


- Esteban, no seas idiota. No me puedes decir en serio que te vas a casar con esa puta.
- No em dic Esteban, estimada.
- ¡Te llamas tan Esteban como Stephen! ¡Y no me cambies de tema!
- No et preocupis per mi.
- ¿Cómo que no me preocupe por ti? Pero… Esteban. No puedo no preocuparme por ti. No sé no preocuparme por ti. Te va a hacer daño, Esteban, ya lo ha hecho varias veces y lo volverá a hacer. No lo hagas… - un demasiado convincente “por mí” se quedó en mi cabeza, y en mis labios. Hay veces que se puede decir lo que más duele, pero no lo que más queremos decir.
- Sense això, ella mai podrà tornar a casa.
- Bueno, ella eligió a quién apoyaba, ¿no? ¿No ves que esto también te va a perjudicar a ti? ¿No ves que si te casas con ella te descubres?
- No siguis egoista, per favor, i no et preocupis. Estàs empipada?
- Enfadada no, Esteve, triste. Frustrada. Siento que vas a cometer el mayor error de tu vida, y que no me dejas impedirlo. Y no sé que hacer.
- Veuen aquí, anem.
Y me tiré en sus brazos, como si eso fuera a resolver nada. Como si eso fuera a resolver algo. Y quise llorar, pero sabía que no podía. Y quise besarle, pero sabía que no podía. Y le quise, aunque no pudiera. Y le odié con toda mi alma.


- Of course I´m a hero – dijo en una ocasión Jagiello, con su semblante joven y orgulloso, y su inaguantable acento francés- Every man is a hero in their own tale, Dr. Maturin. No doubt, every man thinks himself more intelligent, more cunning and more virtuous than the others, and so, how could it be possible for him to think himself as the bad one of the play, or even a secondary character? And you sure have realised that heroes are never beaten. They can be beaten, but they always can rise again, and they marry the virtuous girl.
Esteban respondió algo que no llegué a escuchar, y me puse a pensar en las palabras del joven, y le escudriñé, dándome cuenta de la verdad en ellas. Y de repente me miró y volvió a empezar a hablar, dirigiéndose a mi compañero.
- Ah, Dr. Maturin, if only you could find an amazon, a member of that tribe of women that have never been oppressed, a woman with whom I could have a friendship and treat as an equal, how much would I love her!
- Disgracefully, my friend, men killed the last amazon two thousand years ago. I’m afraid your heart must be buried virgin.
Y él me seguía mirando de aquella forma tan insistente, y tan incómoda. Y cuando me agaché contra él para recoger una de las piezas de ajedrez del suelo, él me dijo: “I don’t think they killed the last amazon”.


CONTINUARÁ...

DISCLAIMER: Ninguno de los personajes aquí descritos son propios, salvo el que narra en primera persona, y gran parte de las situaciones ocurren en la saga de Una Novela de la Armada Inglesa de Patrick O'Brian. Me sé de un profesor de Historia con bigote que me mataría por lo que le he hecho a los personajes, pero c'est la vie.

domingo 11 de mayo de 2008

HIJAPUTA INTRANSIGENTE

Creo que ya me han llamado casi de todo en la poca vida que llevo. Lo digo muy en serio. He recibido insultos por mi físico, he recibido insultos por mi forma de ser. He pasado por prepotente, por sabelotodo, por imbécil, por puta, he pasado casi por todo. Pero nadie hasta el momento me ha llamado hijaputa intransigente. Hijaputa sí. Pero intransigente no. Y no lo entiendo.
He desarrollado la teoría de que debo ser una hijaputa intransigente porque no entiendo gran parte de las capulladas que pasan a mi alrededor. O sea, no por eso de que me canso de la peña, ni por que soy una víbora ni por movidas de esas. Me refiero a capulladas de extremos para mí impensables.
Sobre todo en el ámbito personal. Que en el resto de lo ámbitos también hay cosas que se las traen, como que la asistenta reconozca la ropa sucia lo justo como para sólo volver a lavar la limpia y dejar la sucia en la silla o que un profesor se invente datos en su asignatura y te veas obligado a volver a hacerlo todo tú.
En el ámbito personal. Hay cosas que se me escapan porque debo ser una hijaputa intransigente. No entiendo porqué la gente se inventa tantas excusas idiotas para la persona que les pide salir. No entiendo el “me gustas, pero no te quiero”, no entiendo el “te quiero solo como amigo”, ni entiendo el “siempre nos quedará París” y su madre también. No lo entiendo. Deberíamos probar más lo de la verdad. Puedo decir por experiencia propia que duele bastante menos que te digan directamente que no a que te tengan con excusas idiotas. ¿Es cruel? “Lo siento pero no quiero nada”. No le ocultas nada ni a la otra persona ni a tu puta conciencia, que es por lo que nos preocupamos siempre, más que por los demás.
No entiendo el “no me gusta saber que he sido mala persona”. Pues si lo has sido ya debes saberlo, ¿no? No seamos hipócritas. Todos hemos sido malas personas, y los que dicen que no son peores que los demás. Engañan a los demás y se engañan a sí mismos. Y lo peor es si te lo crees cuando lo dicen, y después resulta que son iguales que el resto. Ellos felices, no les gusta saber que han sido injustos, así que se dicen a sí mismos que no lo son.
No entiendo la hipocresía. No entiendo el “te pongo a caldo y luego eres un cielo”. Principio básico del ser humano: si te aguanto, te aguanto y si no, no. No empecemos con gilipolleces. Yo creo que está bastante claro que si aprecias a alguien no aprecias que le pongan a parir, ¿no? Entonces, ¿a qué viene ponerle a parir tú? ¿A qué viene decir que le aprecias? ¿A qué viene fingir que le aprecias? ¿No es la vida mucho más sencilla cuando se saben las verdades? Pero es que como se sepa que le pongo a caldo se lía ¿Por qué se lía? ¿No tienes todo el derecho de decidir quién te cae bien y quién te cae mal? ¿Qué tienes? ¿Miedo? ¿Miedo a no poder contar con esa persona? ¿Podría contar contigo una persona que te pone a caldo?
Y después la gente miente. Y más hipocresía. No, si yo no le aguanto y no le hablo. No, si yo le hablo, pero para reírme ¡Eso díselo a él! Porque por lo general, la gente normal que no traga a alguien no habla con esa persona, pero después están los hipócritas. O los cobardes, que tienen demasiado miedo a lo que podría pasar si dejaran de hablar con las personas que no aguantan. La gente que tiene las cosas claras no se queda solo. Porque es eso, ¿no? Miedo a quedarse solo. Prefiero estar rodeado de gente a la que critico que estar solo.
No entiendo el desentendimiento. El “te dejo de hablar para ver si se te pasa la tontería”. El “me estoy dando cuenta de que esto no va a donde yo quiero y te mando a la mierda”. ¿Qué hace que la gente obre así? ¿También es miedo? ¿Miedo a sí mismos? Si la gente tuviera claro lo que quiere y a quién quiere no cortarían relación con otras personas. Simplemente dejarían que lo que quieren prevalezca. ¿O qué es? ¿Es también miedo a hacer daño a la puta conciencia? Si hablo contigo me siento mal, y mi cerebro enfermizo lo relaciona con que te estoy haciendo daño. Y me da igual hacerte más daño mandándote a la mierda, porque si mi conciencia está tranquila eso es que no te he hecho daño.
No entiendo los arrepentimientos, en todas sus clases. Si te vas a sentir mal haciendo algo, no lo hagas. Si has hecho algo malo, metalízate y no jodas con que te sientes tan mal al respecto. Si predicas que algo te parece normal, no jodas con que en el fondo te hace sentir mal. Si tan mal te hiciera sentir, no lo harías. Si en serio te hace sentir tan mal, no lo hagas. Pero no jodas.
No entiendo el “a mí no me importa media mierda ese tío /esa tía pero pierdo el culo por deleitarle”. No entiendo la gente que vende que pasa de la persona con la que sale, o con la que está, y después es todo cariño y amor. Hostia ya. No me extraña que las relaciones estén tan jodidas, si no somos capaces siquiera de decir un “me gusta” o un “me importa”. Si de verdad no te importara una mierda, no te molestarías ni en verle. ¿O no es verdad? Coño, ¡pues lucha un poco! A nadie le gusta saber que cuando pone su corazón en alguien esa persona, que muestra que tiene su corazón en él, en realidad considera (o dice considerar) que solo es un puto rollo. Yo soy la primera que dice que sale con su puta, pero mis putas no son relaciones. No les quiero y ellos lo saben. Pero lo que es inconcebible es fingir que no te importa una persona. ¿Y a donde llevan tantas mentiras? ¿Cuál es el puto objetivo de mentir con respecto a la gente que quieres?
No entiendo el “ya lo dejaremos para mañana”. La puta irresponsabilidad de “como no quiero decirte algo que no te va a gustar o no me apetece responder para empezar una pelea, te digo que ya lo hablaremos”. Que eso es único de las tías. Lo siento, pero es así. Joder, pues se debería pensar más que uno no es el puto ombligo del mundo, que es lo que le falta a muchas. Si me vas a decir algo que no me va a gustar, dímelo ya, que tengo putos planes que hacer.
Y es que debo de ser una hijaputa intransigente. Porque hasta el momento debo de ser yo la única a la que todo lo ya mencionado le parece una vacilada.

jueves 8 de mayo de 2008

LOS PASEANTES

Hay un subtipo en los gimnasios que parece que quieren justificar haber pagado la cuota. Son esos personajillos que van, pasean, fichan (o son fichados), pero que de deporte no hacen ni el huevo. Dentro de éstos, los dos grupos que más gracia me hacen son:
Los púberes. Jovencísimos efebos de pubertad notable que van a ver si por transmisión de bacterias les crecen los bíceps. Pongamos un ejemplo con mi amigo El Granos. El Granos es un pesado que se pasa el día en el gimnasio y no hace nada a no ser que la tía que ha fichado lo haga. Le he llegado a ver en clases de aero-dance. Éstos sujetos tienden a estar apuntados a algún tipo de entrenamiento personal, que siguen rigurosamente una vez por semana. El resto de tiempo que pasan en el gimnasio es injustificable.
Los paseantes de la farándula. Mi gimnasio está sujeto a unas condiciones que hacen que acudir sea más agradable, pero también que pierdas la fe en la humanidad. Estas condiciones son los famosillos. Los famosillos van al gimnasio porque está de moda ir al gimnasio. Sí, repito VAN porque está de moda IR. Nadie dijo nada de hacer deporte. Sudar no es fashion. La ropa de deporte cómoda no es cool, y la cool imposibilita hacer deporte. Adivinad qué se ponen (la cabra tira pa’l monte).
Según el código penal, citar nombres sería considerado como un fallo injurioso, o sea que os tendréis que morder las uñas de la curiosidad por saber quién es quién. Lo siento. El famosillo X se apuntó al gimnasio porque tenía que estar en forma para presentar un programa que requería resistencia física (os estoy dando muchas pistas) y (como todos los paseantes) contrató un entrenamiento personal. Ahora que ha vuelto del programa, después de meses, ha decidido retomar la sana costumbre de IR al gimnasio para, bueno, para estar allí. No pierde ripio de cada una de las tías que llega.
El famosillo Y decidió empezar a dar clases (que no impartir) de paddle. El paddle es cool. Se lleva, es pijo y no hace falta moverse. Gracias a Peter que a ese no le veo.
El famosillo Z hizo que fuera posible un caso que parecía imposible. Fue un día, y por un día éramos las féminas las que contemplábamos al efebo. El efebo decidió que el pasillo de la sala de máquinas era demasiado largo como para pateárselo tantas veces y, snif, nunca volvió.
Hoy he visto lo impensable con el famosillo M. Ha hecho una serie de mancuernas y el muy cabrón ¡ni se ha quitado las gafas! Ole sus narices. Ha venido, ha visto y ha paseado. Ha notado cómo las miradas le seguían y ha seguido a su rollo, con sus mancuernas de maruja, su rayita de sudor en la espalda y… sus gafas. Ole.
Y cómo pierden los muy cabrones cuando ves que tú tienes más resistencia que ellos.

miércoles 7 de mayo de 2008

ESOS INAGUANTABLES FAVORITISMOS

Y es que todos tenemos un algo favorito. Algo que es distinto y que nos encanta, y que nos pone los pelos de punta. Esta es una lista de mis favoritos, os invito a que pongáis los vuestros.

PELICULA: “La Bella y la Bestia” y “El apartamento”
CANCIÓN: “The wonder of you” Elvis Presley
LIBRO: “El Húsar” Arturo Pérez-Reverte
CUADRO: “Chivo azul con violín” Chagall
MARCA: Morgan de toi
ZAPATOS: Esos de Pura López plateados que nunca me pongo
DÍA: 6 de Noviembre, cumpleaños de mis hermanos. Me pongo yo más nerviosa que ellos.
COLONIA: Miss Dior Cherie
COLOR: Rojo
COMIDA: El cordero de mi padre. Único.
NÚMERO: 8. Y me da buena suerte.
FLOR: Rosas blancas o rojas.
PLANTA: Las gardenias.
CIUDAD: Madrid
PAÍS: Francia
SITIO: Como en casa, en pocos sitios.
NOMBRE: Para hombres, Manuel; para mujeres, Sally.
BEBIDA: El café o el Cubalibre.
ESCRITOR: Arturo Pérez-Reverte (soy un cliche en mi misma)
ACTOR: Kevin Spacey, Cary Grant
ACTRIZ: Emma Thompson
CANTANTE: Elton John
ANIMAL: ¿Para qué os iba a engañar? Mis perros
PALABRA: Nevertheless. Preciosa.
PERSONA: A bote pronto, tres: Sito, Pebbles y Carlos I.

lunes 5 de mayo de 2008

TUENTI

"Era lo que ellos llamaban territorio comanche en jerga del oficio. Para un reportero en una guerra, ése es el lugar donde el instinto dice que pares el coche y des media vuelta. El lugar donde los caminos están desiertos y las casas son ruinas chamuscadas; donde siempre parece a punto de anochecer y caminas pegado a las paredes, hacia los tiros que suenan a lo lejos, mientras escuchas el ruido de tus pasos sobre los cristales rotos. El suelo de las guerras está siempre cubierto de cristales rotos.
Territorio comanche es allí donde los oyes crujir bajo tus botas, y aunque no ves a nadie sabes que te están mirando. Donde no ves los fusiles, pero los fusiles sí te ven a ti."

Para una adolescente de reputación social degradada, una página como Tuenti es lo que a un reportero de guerra "Territorio comanche". Es ese lugar oscuro al que siempre te lleva la curiosidad y donde siempre te acaban alcanzando las balas. Ese lugar donde el dolor es una recompensa en si mismo. Ese lugar de dolor didáctico, que te hace más despierto.

Y al final te tomas tu silenciosa revancha y miras a tu alrededor sonriente. Ese lugar donde todos los nombres son propios y las caras están desveladas. Ese lugar donde hay tanta más valentía que en la vida real.

LA EDAD LEGAL

Voy entendiendo eso de la edad legal. Según el código civil:
Art. 315
La mayor edad empieza a los dieciocho años cumplidos.
Para el cómputo de los años de la mayoría de edad se incluirá completo el día del nacimiento.
Redactado por la Ley 11/1.981, del 13 de mayo (B.O.E. del 19 de mayo), de modificación del Código Civil en materia de filiación, patria potestad y régimen económico del matrimonio.
El caso es que todo menor de edad, o que haya sido menor de edad recordará lo que puteaba que le ningunearan porque no estaban sus padres para consentir todo lo que hiciera. Sin ir más lejos los bancos, que yo creo que la buena señora del Santander ya me conoce por la voz y se prepara el “es que no puedo hacer nada porque eres menor de edad”.
El otro día (hace unos meses) comentaba con las chicas algún caso de chic@s de menos de 18 años que eran penados y que la pena era demasiado suave, o de mayores de edad que eran penados por mantener relaciones con (apenas) menores de edad. Comentábamos que era una imbecilidad eso de que hasta los 18 años no pudiéramos mantener una vida de ciudadano y comentábamos que al menos debían disminuir la edad legal a los 16 años. Hace casi dos años yo tenía 16, y hasta hace un par de horas yo pensaba que a los 16 años yo era más o menos igual que ahora.
Sin embargo hace dos horas revolvía en el cajón de mi madre buscando unos legajos cuando encontré en la misma carpeta las escrituras de divorcio de mis padres y el poder de incapacidad de mi abuela. Hace dos años habría montado una escena. Hace dos años me habría sentado fatal. Sin embargo hoy lo cogí y se lo di a mi madre y bromeamos sobre que ella no sabía si lo había perdido. Los volví a guardar en el cajón en un sitio más accesible. Hace dos años los habría escondido en el fondo. Cerré el cajón sin volver a mirar, cosa que hace dos años se me hubiera antojado imposible.
Sabemos que hemos crecido y que somos capaces de ser un ciudadano cuando vemos en papeles solo papeles. Y la edad legal no está tan mal puesta.
¡Pero a ver si la cabrona del Santander lee esta entrada y se da cuenta de una jodida vez de que ya tengo edad mental, si no legal, para administrarme!