martes 29 de enero de 2008

SOY ADICTA

Se que el título suena muy mal, no os asusteis.



Auto superación, de eso va esta entrada. Llegar a tus límites y un poco más lejos. Poco a poco, la respiración se acompasa... la mente se queda en blanco, las piernas se vuelven más fuertes. Tú te vuelves más fuerte.
Soy adicta.
Al amanecer la vida tiene otros colores, y la única realidad es el asfalto. Y seguir respirando. ¿Qué tiene de especial, os preguntaréis? El asfalto no te juzga. Estás tú y la carretera, y a la carretera le dan igual tus fallos. Sólo le importa que sigas corriendo. Sólo le importa que sigas respirando, y que tu respiración se acompase poco a poco.
Cuando la mente se te queda del todo en blanco, ves las cosas más claras. Los problemas pierden importancia. Todas las cosas que ocupan mi mente se reducen a una sola: muévete. Sigue corriendo.
Soy adicta.
Y cada movimiento se acerca más a una meta, y esa meta sólo te la puedes poner tú.




Nadie tiene un pringado, ni un inadaptado, ni una facilona dentro. Pero todos tenemos un atleta. Altius, citius, fortius. La mente se queda en blanco, y sólo importa que al terminar, seas un poco mejor.

sábado 26 de enero de 2008

ESTO VA A DOLER

Se que no debería, pero me la suda. Teniendo en cuenta que todo hombre que conozco ( y alguno que no conozco también) me ha mandado a la mierda en la última semana, lo único que le tengo que decir al que lo lea, si es que alguno lo lee es: échate vaselina.
Me cansé de tanta mierda, paso de los eufemismos: los tíos sois unos capullos. Se que suena a feminismo exacerbado e injustificado y que más de uno me ha llamado zorra chiflada ya, sois libres. ¿Exacerbado? Exacerbadísimo ¿Injustificado? Eso sí que no.
No hace mucho escribí una entrada acerca de la inutilidad de arreglarse para los hombres. Hoy vamos a llegar bastante más lejos.
La única razón por la que la Historia de la Humanidad está manchada de sangre es porque son hombres los que la han dirigido. El hombre es malo por naturaleza. Nacisteis para pasaros a cuchillo entre vosotros, pero cuando no podéis os volvéis contra todos aquellos que os quieren. Ingratos. Siempre con vuestra doble cara, según lo que os convenga. Y lo peor de todo es que nos lo creemos, y acabamos haciendo lo que queréis.
Sois como niños, que desprecian un juguete hasta que ven que van a perderlo. Pero no somos juguetes. Lo que no acabáis de comprender es que somos personas y a las personas nos duele que nos tiren de una pared a otra.
Engreídos. Estáis demasiado llenos de vosotros mismos. Hablando en plata: ¿De qué coño vais? Si cada mujer que se os cruzara por la calle quisiera acabar en vuestra cama no os habríais pasado la adolescencia encerrados en el baño, dejad de flipar. Os hace falta un poco de auto-crítica. Pero para nuestra desgracia, nosotras sí buscamos algo más en vosotros. Eso mismo que apenas sabéis dar. Se llama amor, un sentimiento muy grande para mentes demasiado llenas de gilipolleces.
Crueles. Decís que no os gusta saber que habéis sido injustos, pero lo solucionáis fácil: ilusos, os mentís a vosotros mismos diciéndoos que teníais razón. Y nosotras somos las putas que queríamos meternos en vuestra cama. No hay seres más crueles en el Universo, que os dan algo bonito y lo destrozáis haciéndolo pedazos. Que no tenéis remordimientos, lo hacéis todo por vuestro bien superior, porque estáis hechos para cosas mejores. No es mejor, está más buena. No te engañes.
Cobardes. Decir algo a la cara solo duele a la persona a la que se lo decís, no os preocupéis. No os va a dar cáncer ¿Tanto miedo tenéis de no ser capaces de cumplir una promesa ni con vosotros mismos? Este es un mensaje para todos los hombres del mundo: el messenger no es la forma de decir las cosas. Internet no es la forma de decir las cosas. Pero si lo que queréis es no tener que ver nuestra cara mientras lloramos, es la mejor forma: de que os perdamos el respeto.
Y ya que estoy emocionada, un par de mensajes - enseñanza, para que os hagáis a la idea. Cuando una tía os dice que no, "no vales nada" no es la respuesta. Que os pidan ayuda solo lleva al sexo en vuestra mente enfermiza. Una conversación solo lleva al sexo en vuestra mente enfermiza. Y si tenéis que mandar a la mierda a alguna persona que os quiere, dejadla ir, no le bailéis el agua, o la vais a acabar destrozando.
"Si te duele te jodes", que dice el gran sabio.
P.D. Espero que te gusten los gatos, porque adivina como vas a acabar.

domingo 20 de enero de 2008

UN DÍA CUALQUIERA (PARA UNO DE LETRAS)

Esto va de cabeza al anuario, ya ha pasado el primer filtro de censura... ¡Deseadme suerte! Espero que os guste.

8 a.m. Suena el despertador. Se ignora sonoramente al despertador. Se atina en el botón de apagar. El cerebro funciona por su propia cuenta: anoche puse el despertador, y si lo puse es para algo... De repente... la realidad. Hay clase. Pregunta retórica: ¿Por qué?
8. 15 a.m. Esperando una respuesta te has vuelto a dormir. Ahora además llegas tarde.
8. 28 a.m. Después de haber sido capaz de ducharte y vestirte en menos de 13 minutos tu madre te informa de que te has dormido. Agradeces la información.
8. 45. 36 a.m. Con espanto y a cámara lenta observas pasar la ruta por delante de tus ojos. Tercera vez que la pierdes esta semana. Estamos a miércoles. Empiezas a correr detrás y el conductor, después de considerar que ya has hecho suficiente ejercicio matutino, frena.
9.30 a.m. Te has perdido 45 minutos de tu vida. No sabes cómo, pero estás en clase. Ya no hay salida.
1º hora: Latín. No pasa nada. Hasta tienes un poco de la traducción, puedes salir del paso. Miras al vacío. El vacío te mira a ti. Por una vez en cuatro meses, te atreves a mirar al profesor a la cara como diciendo: hoy sí. Pues hoy no. Tu mente divaga. Te preguntas cuantos exámenes hay para mañana: dato alentador, sólo cinco. ¿Ponen algo bueno en la tele? Miras el reloj y empiezas a preguntarte qué hay luego. No te acuerdas. Después de cuatro meses aún no te sabes el horario. Auto aplauso. Te empiezas a imaginar lo serio que sería ponerte a aplaudir en medio de clase. Te da la risa floja y el profesor te mira mal. Muy mal. Empezamos bien. Por fin el liberador timbre.
2ª hora: Filosofía. Te acercas temeroso al horario. Ya desde lejos, como una premonición, ves FILO en letras grandes. Bien. Como es lógico a las 10.20 a.m., te arrastras más mal que bien hasta tu asiento. Te sientas. Buscas los apuntes. Concluyes que los apuntes no te van a servir para nada. Empiezas a escribir en letras muy grandes Filosofía en una hoja y dejas el boli ahí. El profesor consigue desintegrar tu realidad y reducirla a confetti, por tanto, decides que sin realidad no puedes seguir y tu atención se resiente. Resuelves que esa noche ponen algo bueno pero no recuerdas qué. Vuelves a centrar tu atención para descubrir que el profesor está asesinando sádicamente una tiza. Prestas atención, pero lentamente te vas perdiendo. El timbre suena… ¿Pulp fiction?
3ª hora: Geografía. Solo una palabra cruza tu mente: árido. Eso sería el bajo continuo, mientras “desesperación” hace un canon a cuatro voces. Tu estómago empieza a rugir… ya se ha despertado. Relieve de España. Repasas mentalmente el mapa de Europa y decides que los alumnos de países como Liechtenstein serán felices. No tienen tanto relieve que estudiar. Tu mente empieza a irse cuando te das cuenta de que la profesora empieza a dictar apuntes. Las primeras quince líneas te duele el pulgar. Las siguientes treinta la mano entera. Cuando ya has llenado la hoja el dolor se te extiende hasta el codo. Suena el timbre: tendinitis.
12.00 p.m. Pasan cinco segundos
12.30 p.m.
Cuarta hora: Historia de la Música. Pasas de tu clase, que sería Siberia, al aula de música, que es el Ártico. El profesor pone musiquita, la verdad es que se está muy bien. El frío le va bien a la acalambrada muñeca. De repente, en el CD, unos se dedican a repetir muchas veces la sílaba se. Te entra la risa. Siguen las audiciones.
Quinta hora: Historia del Arte. De estar la profesora nos pasaríamos la clase entre puentes que son puentes y cupulines que no son cúpulas, pero no está. En su defecto observas la primera diapositiva. Retienes la primera diapositiva. Memorizas la primera diapositiva Tras el master en experto en románico, pasas a la segunda diapositiva. Ehhhh, por alguna razón que se te escapa, los sádicos de los medievales se dedicaban a pintar gente hirviendo en el infierno. Cosas del destino, ahí sí atiendes. Cuando se vuelve a Pantocrátores pierde la gracia. ¿Qué habrá de comer? A diez minutos del timbre se acaban las diapositivas y nos deja salir. A nueve minutos del timbre ya no queda nadie en clase.
14.01 p.m. (N. del A. Dado que en el recreo todo lo que hagas se considerará vida social, lo mantendremos fuera del diario académico para que no se contagie) Y… riiing.
Sexta hora: Historia. ¿Seguro que no hay ningún punto en la Constitución que vede la clase de Historia a última hora? Si no lo hay debería haberlo. Lo dice la ciencia, la hora entre las tres y las cuatro de la tarde es de siesta. Y en cualquier caso no de Historia. Isabel II La Malquerida, apenas suena a telenovela. Te recuestas en tu asiento. Nunca es tarde para la siesta. De repente, codazo del compañero. Toda la clase mirando, expectante. Y el profesor dice, temes que no por primera ni por segunda vez, que si puedes seguir leyendo. Contribuir al informe Pisa. Y los minutos se hacen horas, y las horas, días hasta que finalmente… suena el timbre. Hasta mañana, que ponen Pulp Fiction.

martes 15 de enero de 2008

BIOGRAFÍA

No iba a dejar a la pobre Spes sola entre los lobos, aunque os aviso de que la mía no es mucho mejor:
Nació dándole las uvas a su madre. Aunque su madre no se atragantó con las pepitas, la niña casi muere ahogada ya que decidió potenciar sus capacidades deportivas saltando a una piscina de dos metros de profundidad a los cinco años. No murió, pero su amor por el deporte se vio mermado desde entonces.
Así llegó a nosotros, tal y como hoy la conocemos; con una lengua viperina oculta tras los colmillos venenosos, siempre envuelta en la ultima moda, tiene claras sus prioridades: no hay detalle que quede exento de su valoración estética.
Es capaz de hacer un montón de cosas a la vez, como por ejemplo: atender en clase, estudiar los zapatos de los compañeros, pintarse las uñas y mientras hablar con “la de al lado”. Odia a todos los hombres que no sean capaces de hacer dos cosas a la vez, o sea, a todos; pero como ella misma dice, tampoco aguanta a las mujeres.
Para su futuro creará su propio Estado, siendo su ciudadana más rica gracias al narcotráfico, acosada por los papparazzis.

Así me gusta, snif, las cosas claras, snif, y el chocolate espeso. Y es que da asco cuando las amigas se cogen confianza y te ponen a caer de un burro. Aunque supongo que habréis inferido que a veces me lo puedo llegar a merecer. En fin, esta entrada va dedicada a mis amigas. Cría cuervos...

miércoles 9 de enero de 2008

EL HOMBRE EN SOCIEDAD

(O TODO SE REDUCE AL SEXO)

Antes de que todos mis amigos masculinos me manden a bañar al perro directamente, una pequeña explicación: hombre en el sentido de ser humano. Aclarado esto, prosigo.
Ésta es una pequeña guía de ayuda con las preguntas más frecuentes acerca de los rituales de reproducción de la especie humana, al más puro estilo Windows Vista (no salgo de los temas de ayuda).
  • ¿Por qué la gente va a los gimnasios a ligar?
  • ¿Por qué los baños de discoteca tienen tan mala fama?
  • ¿Por qué las costumbres amatorias cambian según el país?
  • ¿Por qué los uniformes dan morbo?
  • ¿Por qué los hombres (tíos) no bailan?
  • ¿Por qué los hombres (tíos) le tienen tanto miedo al bolso de las mujeres?

1.- Analicemos la erótica de los gimnasios. Mucha gente musculosa, sudada y haciendo deporte. Hasta los griegos lo sabían, que hacer deporte lo hacían dos. El Discobolo iba a ligar. La gente va a ligar a los gimnasios porque se sienten atractivos, la erótica de la pesa. Da igual que lleven cinco minutos y estén color granada y sudando el Pacífico. Tienen una pesa en la mano. Son deportistas. Cuando una tía ve a uno levantando pesas le gusta lo que ve. Muy extremo tiene que ser el caso para que no le guste. Activación de la inteligencia: un macizorro de camiseta de tirantes levantando mi equivalente en peso con sus brazos tatuados y levemente brillantes... Pues eso. Nena quere. Sin embargo he de admitir, por arbitraria que pueda sonar que si giramos la tortilla puede resultar molesto: ¿qué quieren comprobar?¿si somos capaces de botar 45 minutos?¿Si se va a romper la camiseta?¿A ver hasta donde transparenta? Estos hombres...

2.-Ésta sí que me intriga. En los baños en los que yo he estado todo lo que te puedes encontrar son erizas. Muchas erizas. Apenas cabe una persona. ¿Qué coño van a caber dos? Que no, que la mala fama de los baños de discoteca es como lo de los cocodrilos de las alcantarillas de Nueva York. Leyenda urbana.

3.- Las costumbres amatorias... mis favoritas. A ver, huelga decir que no comparo Italia con Arabia Saudí. Estoy hablando de técnicas de ligue que no incluyan secuestrarte metiéndote debajo de una manta. Pues bien, voy a coger cuatro países y los voy a comparar. Italia: El italianini te ficha. Te reficha. Te escanea. Suelen ir en manada. Sonoramente te indica a sus amigos. Viva la discreción. Y lo suelta... "ciao, bella". A gritos. Joderrrrr. Tu te sientes halagada. En un principio. Después te persigue. Persiguen. Te acojonas y te metes en la primera iglesia que ves. Francia: el macho francés no habla. Te mira, sonríe, te coge, y si te dejas, bien, si no también. España: El macho ibérico no es conocido en el mundo entero por su finura y su discreción, tampoco. Es más bien conocido por meterla hasta el fondo. Hablaba de la pata. Así que se te acerca. Te mira. Dice hola. Te vuelve a mirar. Mira a otro lado. Al otro. Vuelve a mirarte. Y pregunta: "¿Estudias o trabajas, guapa?" Te vas. Inglés: El inglés es de todos los que he comparado el peor sin duda alguna. Es el más ladino, el más indirecto, el más sagaz. Un inglés no se andará con chiquitas, pero nunca dejará de ser un caballero. Nunca sabrás si iba en serio o te está vacilando. A la quinta pint, un inglés will meet you in the eye (tanto que te preguntas si es bizco), se te acercará lentamente y te dirá: "Torie or whig?"

4.- Un uniforme es un uniforme y no voy a explicar lo que es un uniforme. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que dan morbo solo porque no te dejan criticar como va vestido el hombre debajo. Quita mucho deliverar.

5.-Los tíos no bailan porque son machos. Solo los gays y los cubanos bailan y ellos gay puede, ¡pero cubano nunca! ¿O era al revés? Da igual, el caso es que no bailan. Se apostan en la barra y observan. Son cojonudos como observadores. Y en el momento en el que se dan cuenta de que su pie se mueve o su cabeza se bambolea... se piden otra copa. ¿Porqué los hombres no bailan? Porque no saben.

6.- Vale, esto les va a solucionar la vida a muchos hombres: ¿sabéis vuestros bolsillos? Bien pues... las mujeres en el bolso... ¡llevamos lo mismo! Cartera, tabaco, móvil y un brillito de labios. No hay ningún puñal con muescas, ni arma de fuego, ni restos humanos. No volcamos nuestra alma en nuestros bolsos. Volcamos nuestra calderilla. No hay seres vivos que muerdan dentro. No os van a comer.

Iba a añadir otra respuesta que les solventaría la vida a muchos hombres... pero no lo haré. Aún les queda por aprender, no pienso darles alas. Espero que sea de ayuda. Si no, podéis contactar con nuestro servicio de asistencia on-line. Venga, va. Me estaba tirando el moco.

jueves 3 de enero de 2008

PERFECTA

Eres perfecta porque siempre sabes que hacer, y si no lo sabes, no se nota.
Porque siempre me escuchas, por muchas gilipolleces que diga.
Por tu forma de desenvolverte, porque si el don de palabra fuera persona, esa eres tú.
Porque sé que siempre estarás a mi lado, hasta el final, si este llega.
Porque sabes distinguir entre sí y no, sin olvidar toda la gama de los grises.
Porque no me hace falta decir las cosas, sino que me comprendes desde el principio.
Porque eres la persona más bella que conozco, y no hablo de belleza. Porque hasta los defectos son virtudes. Porque no puedes ser chiquitita ocupando tanto espacio en mi corazón.
Recuerda siempre ésto, y deja que los problemas se caigan y se vayan, porque sabres que haces lo correcto. Y si me necesitas a mí para aferrarte, aferrate.
Ésta entrada va dedicada a Pebbles. Eres perfecta porque siempre me recuerdas que todos somos humanos.