sábado 23 de agosto de 2008

AL FIN Y AL CABO...

Que un hombre se vaya se puede comparar con que te manquen los zapatos... Al principio duele más de lo que podías imaginar, y da la sensación de que el dolor no va a desaparecer nunca...
Pero al cabo de unos días te das cuenta de que estás bien, y puedes probar otros zapatos.

5 comentarios:

Marcelo dijo...

Sí, pero a veces sucede que aunque tienes zapatos nuevos, caros y a la moda, te encuentras con el viejo par, escondidos en el fondo del armario, que están gastados, es cierto, pero apenas los ves y recuerdas que te calzan a la perfección, como si fueran guantes en lugar de zapatos.

Marcelo dijo...

Y esos viejos zapatos, puedn rogarte que bailes con y para ellos!

mario dijo...

¡incluso puedes convertirte en compradora compulsiva de zapatos! Wellcome!

La Uge dijo...

Incluso ir descalza.

Marcelo dijo...

Y los comentarios de la que tiró la primera pìedra???