Y es que no somos nadie hasta que alguien nos ama, que decía la canción. No somos nadie hasta que encontramos nuestra media naranja. Mi pregunta es ¿merece la pena borrar la mitad de nosotros para hacerle hueco a ese amor verdadero? ¿Acaso el amor verdadero no lleva siendo la justificación del sexo salvaje desde que el mundo es mundo? ¿Merece la pena dejar que nos invadan física y moralmente por el “amor verdadero”?
¿Qué busco? Amor ¿Y qué es eso del amor? ¿Por qué buscarlo en otras personas? ¿Por qué eliminar parte de lo que soy? ¿Por qué ceder? ¿Por unos brazos que me abracen por la noche? ¿Por una voz comprensiva? ¿Por un poco de sexo salvaje? ¿Acaso no tengo suficiente amor en mí, que tengo que buscarlo en otro? ¿Cuál es el lugar de una persona que se quiere demasiado como para estar dispuesta a ceder? ¿El apartado de malas personas? ¿Y cuando se deja convencer por un polvo, o por un beso, pasa a ser buena persona?
No. Una mala persona se hace hueco en otra y después se va y le deja medio vacía. Una mala persona engaña a quien la quiere. El amor nos hace alguien, y ser alguien nos hace crecer y crecer nos hace malas personas. Y todos fingimos que buscamos amor porque secretamente todos queremos ser malas personas.
Faking. Fingir ¿Merece la pena fingir para no estar solo? ¿Es mejor fingir que estamos vacíos antes que aceptar que ya estamos llenos? ¿Nos lleva fingir a ser felices? No. Fingir nos lleva a olvidarnos al final de quienes éramos para empezar. A veces tenemos que pararnos a pensar que antes de amar y de estar tan solos, no estábamos solos, estábamos desacompañados. Y hay una gran diferencia. El amor no nos lleva a sentirnos completos, nos lleva a convencernos de que antes no lo estábamos.
¿Necesitamos un “te querré por siempre”? ¿Necesitamos sentir que alguien nos ama? Pues vamos al espejo, mirémonos con detenimiento y digámoslo; “me querré por siempre”. Ya basta de fingir, ya basta de hacer hueco a otros. Hagámonos hueco a nosotros mismos, por el amor de Dios. Ya basta de salir a buscar amores de cinco minutos, ya basta de buscar cariño en brazos que no te lo van a dar. Busquémonos a nosotros mismos, sin libro, sin pareja, sin armadura, sin fingir.
Solo nosotros. No solos, no, desacompañados.
sábado 5 de julio de 2008
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8 comentarios:
Maravillosa idea la de desacompañados. Y detrás del amor siempre, pero siempre, hay un miedo egoísta a quedarnos solos.
Las palabras "soledad" y "amor" las usamos tan mal y tienen tantos matices...
Quiérete un poquito, día a día, que, a largo plazo, Dios dirá.
El único modo sensato de amar (si tal cosa no es en sí contradictoria) es aprender primero a quererse a uno mismo. Y no buscar en otros lo que nosotros solos pensamos que no podemos alcanzar. Y sobre todo no tener miedo a enfrentar la soledad. De otro modo no hablaremos de amor sino de dependencia.
... Me gusta.
Sartre estaría totalmente de acuerdo contigo porque al fin y al cabo las relaciones interpersonales son dejarse morir por el otro o estarle robando al otro su identidad en un proceso de ceder continuamente.
Pero me mola más la visión de Ortega: el otro también forma parte de ti, tú no terminas donde termina tu cuerpo si no donde tus acciones ya no llegan y eso es muyyyyy lejos. Todo lo que le hagas al otro te lo haces a ti y todo lo que te haces a ti al otro tb. Es una idea bastante guay.
Aceptamos el palabro; ni sola, ni soltera ni cojones: desacompañada de forma consciente y voluntaria.
Marcelo: Me encanta como lo has definido: un miedo egoista a quedarnos solos... tal vez por eso compramos tantas barras de pan, ¿no? ;-)
Uge: Dí que si, que si no nos lo paga nadie... ¡pues ya nos lo pagará Dios!
Mario: La dependencia es una de las mayores degradaciones del ser humano. Convendrás conmigo en que lo importante es saber estar solo, sin pasar por el sentirse solo.
Spes: ¡Y qué coño sabrá tanto tio muerto hace tanto tiempo! JAJAJA
Cada persona es como es, diga lo que digan los libros.
Cada vez que releo (por pura melanconoia, claro) mis antiguas cartas de amor, no puedo evitar sonreir con cierto cinismo amargo al leer "Te querré por siempre."
Dan ganas de llamar a esa persona y decirle, - Disculpa, acabo de leer esto y me pregunto si puedo reclamar en algún sitio el incumplimiento.
Pero en realidad, joder, a todos nos gusta amar. No digo ser amados, que son cosas muy distintas.
Hola Anikin! Quería incluirte en la continuación de mis Pedro Menárdez 2.008.
Cuento con tu aprobación?
Un fuerte abrazo
Marcelo
Yo cada vez doy menos ese paso, no quiero prostituir lo que soy por estar con alguien. Ultimamente me supone renunciar a situaciones que por lo general son extraordinarias, pero ya solo el matiz de involucra que haya de fingir, cambiar lo que soy, en definitiva, decanta la balanza de mi voluntad a renunciar a ellas.
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