domingo 1 de junio de 2008

EL AMOR NO SE ENTIENDE EN NINGÚN IDIOMA (PARTE II)

Bajaron todos a la carrera, pero yo no quería… no podía verlo. Y me senté en la escalerilla que subía al alcázar, y observé la actividad frenética de los tripulantes. Llegábamos a puerto, y los jóvenes guardiamarinas cuchicheaban como mujeres, y repetían esas palabras que tanto daño hacían. “The doctor is getting married”. El doctor se casa. Y no conmigo.
Me cayó una gota tibia en el brazo, y luego muchas. Mis lágrimas se mezclaban con la lluvia, y cada gota ardía. Me dolían los brazos y me dolía el pelo y me dolía el alma. Y noté un nudo en el pecho que no me dejaba respirar. Y noté una capa dejada sobre mis hombros. Jagiello estaba a mi lado.
- Es-tu bien? – Gracias a Dios ya había asumido que entendía el francés, y ya no me torturaba con su inaguantable inglés afrancesado.
- Do you remember that you said about heroes? That everyone is the hero in their own tale and…
- Oui, je me souviens.
- Then, what happens if one suddenly discovers that he has no true reason to think himself a hero?
- Pleures-tu parce que tu a trouvé que tu n’est pas une vrai héroïne? - Y se rió estrechándome contra él, y se disculpó con un casto beso en la mejilla.
- I think I must be some sort of tragic heroine. A tragic and soundly beaten heroine. But no amazon, not today. You know, men do kill the amazons. The reason why you can’t find one is that we are always the ones left behind, second bests. And after a while, we change. We get tired of being alone.
- Tu n’est pas seule. Je suis ici.
- But think! You are here now. But who would not chose her upon me? She looks like a china doll. So correct. And such a whore.
- Ah. Tout ça, c’est pour lui.
- Please, don’t sound so disappointed.
- Je vais a poser seulement une question. Après tout le temps que tu as passé avec lui, tu te rends compte de que tu l’aimes maintenant?
- I always did. But… now I’m sure of what I once believed. I was too insecure to love him when he was down, and now it hurts so much because I won’t have another chance. He is not for me, he’s only hers.

Me separé del abrazo de mala gana, con retintín, y el me miró preocupado. Que me ha entrado algo en el ojo, dije. Y ahora… Salí del hospicio con toda la tranquilidad que fui capaz de fingir y una vez fuera de sus puertas corrí hacia la silla de posta más cercana. Al hotel, y después… ¿Cómo decirle a esa puta que se reuniera con él? ¿Cómo decirle que nos íbamos y ella con nosotros? ¿Cómo decirle que él la quería?
Cuando frenamos en frente, ya noté que algo iba mal. Tal vez el tono condescendiente del cochero. Tal vez el silencio que reinaba la calle. La calle estaba desierta. Y la silla de posta se alejaba con premura, alegremente. Alegre de haberse ido a tiempo.
No me dio tiempo, ni gana, de contarlos. Más de tres, menos de siete. Imposible defensa, pero a una mala, de esta salgo viva. Solo oí relinchos de caballos, y lo que veía era solo tinieblas.
Joder. Joder joder joder joder. La habitación es oscura y fría, y húmeda. Todo en este pueblo es oscuro, frío y húmedo. Y de fondo, los gritos. Todo eran gritos. Joder. Los gabachos otra vez.
Esteban me mata. Para una cosa que tengo que hacer y me pillan. Me mata. Joder.
La puerta se abre, y entran los gabachos. “Pase lo que pase, hazte la tonta”. « Et bien…Que est ce que nous avons ici? » Una voz de hielo, oscura, fría y húmeda. « Et bien… » El gabacho se empieza a poner unos guantes. Qué mal fario.
“Et bien…” Y vino el primer golpe, zas. Y pensé que me estallaba un ojo. Y no me enteré de más.

En el pueblo todo era actividad y bullicio. Por fin en casa… nos estaban esperando. Bueno, casa. Todo lo casa que era aquello para tanto marinero, todo lo casa que podía ser un sitio que no fuera su barco. Descendió el capitán, y Jack con él. Los oficiales iban detrás. Y empezaron a descargar el barco. No sé lo que estaba esperando, pero Jagiello se quedó esperando conmigo. Gabacho, engreído, y todo, se quedó esperando conmigo. Finalmente me hizo comprender que ellos no bajaban, por lo menos de momento. Y sin prisa, con la irritante lluvia aún cayendo, nos acercamos a un bote. “Vas-y, ma petite, vas-y”. “And now, what?” me pregunté más que nada a mí misma. « On verá. Je ne suis as de ici non plus, tu sais? » Y se empezó a reír. Risa suave, cristalina. Contagiosa. Estaba tan nervioso y tan perdido como yo, y eso era un alivio enorme. Una vida nueva, lejos de tanto mar y tanto cadáver. Una vida lejos.
Pero no tan rápido. De la que nos íbamos noté como una mano rozaba mi brazo. “Ens anem?”. Al final parecía que había estado esperando algo. Pues claro, le esperaba a él. Y ahora tocaba la decisión difícil: una vida sin cadáveres, y sin barcos, y con un hogar, o una vida con Esteban, y sí, con Diana. Y esa mano apretó más fuerte, y esa mano decidió por mí.

Tardé un rato en acordarme de donde estaba. Me olvidé de mover la boca, tenía media cara hinchada. De hecho, me olvidé de moverme, parece ser que me perdí la mejor parte. Por lo menos, no me sacaron nada, pero ¿qué me iban a sacar? Sabía de la doble identidad de Esteban, por supuesto, pero de lo que hacía, de los temas que manejaba, no tenía ni idea. Mejor. Así no tenía que mentir. Aunque los gabachos no fueran a aceptar un “no” de todas formas.
La puerta debía tener algún mecanismo de cierre exterior, o algo, y lo que es seguro es que hacía un ruido de mil demonios. Alguien la estaba abriendo.
Intenté incorporarme, pero mejor lo dejaba para otro día. Caí en la cuenta de que lo mejor era hacerme la inconsciente, pero mi respiración me delataría. Tenía miedo.
De todas formas, cerré los ojos con fuerza, pero apenas pude ahogar un grito cuando noté que alguien me tocaba el hombro. “Petita, desperta”. Esteban. “Has venido a por mí” dije entre lágrimas, que escocían al pasar por la boca.
“Clar que si, vinga, ens anem”, dijo con impaciencia. Obviamente no era el mejor lugar para ponerse sentimentalistas, justo en la boca del lobo. Pero no pude aguantarlo más “Esteve… Esteve, te quiero”


CONTINUARÁ...

4 comentarios:

Pebbles dijo...

Que difícil es recuperar una oportunidad perdida, y cuando se consigue que difícil es aprovecharla bien.... superará las dificultades¿?

Esto me empieza a recordar a las telenovelas de las 4 de la tarde jajaja solo que demasiado bien escrito. ¡Maestra! ¡¡¡OLÉ!!!

vegaspes dijo...

Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

Coma diabético. Del que además hace llorar.

Dios mío, qué moñada y qué bonito es el final, ay...(suspiro)

Que bonito, hija, la espera mereció la pena.


A ver si ahora que sabemos que estás viva te vemos el pelo fuera de internet :P

mario dijo...

muy bueno tu serial. Una mezcla entre Pérez Reverte y una Emily Bronte políglota.

CHaNG dijo...

continuará?