
Pues sí, parece ser que, con tristeza, ya he comprendido lo que pasa hoy en día. Cuando una sociedad alcanza el estado de bienestar, en el que todos somos iguales de respetables y de válidos, ser así de iguales pierde el encanto. Siempre ha habido clases, que dice un amigo.
El caso es que la nueva aristocracia consiste en ser distinto al resto. Ser normal ya no es una opción. Hay que destacar en lo que sea y por lo que sea, da igual si es por uno mismo o fingiendo. Hay que ocultar tu vida porque es demasiado normal. Hay que hacer el cabra para destacar del resto.
Pero no os penséis que solo hablo de la juventud, qué va. Personas hechas y derechas también parecen haberse contagiado. Todo lo que sea normal da asco y es no vivir la vida. Siempre aparece el gilipollas de turno que dice: “Qué aburrido, carpe diem”. Pues lo lamento por la clase de cultura clásica, pero carpe diem no es ser distinto para ser más y mejor. Carpe diem es aprovechar cada minuto hasta que esto te lleve a la felicidad. La felicidad no se consigue solo haciendo lo contrario al resto. De hecho, y lo siento una vez más, hacer aposta lo contrario al resto te acerca más al ganado de lo que se piensan muchos. Todos hacen lo contrario a lo que dicta, eh, ¿cómo era? “esta mierda de sociedad” (frase perteneciente a una canción del Canto del Loco que ha tenido más chicha que todos los tópicos literarios juntos).
El caso es que hoy en dia ser una persona normal, con ideales normales, con ambiciones normales; ser una persona sana, que trabaja en su futuro y su presente; ser una persona que quiere a su familia y a sus amigos y lo demuestra y educada con la gente de alrededor es lo raro. Lo normal es hacerte rebelde sin causa o navajero del metro para vivir peligrosamente, llegar a los 23 años con la ESO pendiente y ser un mierda toda tu vida como símbolo de la represión a la que te ves sometido por la, eh, ¿Cómo era?, “mierda de sociedad”.
¿Nunca os habéis sentido como si os faltara el aire? ¿Cómo si no notarais un suelo hacia el que crecer bajo vuestros pies? ¿Cómo si sintierais la necesidad de un sol que os alimente? Hoy por fin lo he comprendido, y me entristece. Hoy he comprendido que estoy sola en mi felicidad conmigo misma. La necesidad de fingir es como un invernadero que nos roba el aire y tapa nuestra belleza, y el intentar ser distintos nos aprisiona, nos deforma y nos impide crecer para ser nosotros.
Hoy me he sentido como se deben sentir las flores que crecen fuera de la tierra. ¿Nunca os habéis sentido así de arrancados?
El caso es que la nueva aristocracia consiste en ser distinto al resto. Ser normal ya no es una opción. Hay que destacar en lo que sea y por lo que sea, da igual si es por uno mismo o fingiendo. Hay que ocultar tu vida porque es demasiado normal. Hay que hacer el cabra para destacar del resto.
Pero no os penséis que solo hablo de la juventud, qué va. Personas hechas y derechas también parecen haberse contagiado. Todo lo que sea normal da asco y es no vivir la vida. Siempre aparece el gilipollas de turno que dice: “Qué aburrido, carpe diem”. Pues lo lamento por la clase de cultura clásica, pero carpe diem no es ser distinto para ser más y mejor. Carpe diem es aprovechar cada minuto hasta que esto te lleve a la felicidad. La felicidad no se consigue solo haciendo lo contrario al resto. De hecho, y lo siento una vez más, hacer aposta lo contrario al resto te acerca más al ganado de lo que se piensan muchos. Todos hacen lo contrario a lo que dicta, eh, ¿cómo era? “esta mierda de sociedad” (frase perteneciente a una canción del Canto del Loco que ha tenido más chicha que todos los tópicos literarios juntos).
El caso es que hoy en dia ser una persona normal, con ideales normales, con ambiciones normales; ser una persona sana, que trabaja en su futuro y su presente; ser una persona que quiere a su familia y a sus amigos y lo demuestra y educada con la gente de alrededor es lo raro. Lo normal es hacerte rebelde sin causa o navajero del metro para vivir peligrosamente, llegar a los 23 años con la ESO pendiente y ser un mierda toda tu vida como símbolo de la represión a la que te ves sometido por la, eh, ¿Cómo era?, “mierda de sociedad”.
¿Nunca os habéis sentido como si os faltara el aire? ¿Cómo si no notarais un suelo hacia el que crecer bajo vuestros pies? ¿Cómo si sintierais la necesidad de un sol que os alimente? Hoy por fin lo he comprendido, y me entristece. Hoy he comprendido que estoy sola en mi felicidad conmigo misma. La necesidad de fingir es como un invernadero que nos roba el aire y tapa nuestra belleza, y el intentar ser distintos nos aprisiona, nos deforma y nos impide crecer para ser nosotros.
Hoy me he sentido como se deben sentir las flores que crecen fuera de la tierra. ¿Nunca os habéis sentido así de arrancados?


3 comentarios:
yo nunca, o quizas si, de pekeño, me he planteado las cosas como revolucion o contrarevolucion. la clave estar en ser uno mismo no? sin q eso suponga una continua revolucion contra lo establecido o una adhesion a ello... yo he encontrado mi equilibrio en la tolerancia, imagino, no descarto nada q provenga de ningun colectivo, pero tp me defino dentro de ninguno, la riqueza esta en los matices, en saber elegir, eso es lo q hace sentirte comodo con lo que eres.
nunca dejes una lucha personal pq la sociedad te diga que está mal, y nunca te unas a una lucha de la cual desconozcas su estandarte.
siempre ha habido clases, pero siempre ha habido tambien personas, y cada persona es un mundo, dentro de los grupos que parecen cada vez mas patrones por los que un grupo de personas se definen sin cambio alguno, al indagar, hay eso, una persona, distinta a las demas. A veces encuentras las respuestas que necesitas en figurantes de un colectivo de dnd menos te lo esperabas.
Yo intento no hacer esa discriminacion, no voy a obviar un comentario "pq es pijo", "pq es catalan, un separatista", "pq es de derechas", "pq cree que Franco es un modelo a seguir",...
Que se defina por algo que no comparto no implica que no pueda aportarme una informacion cierta en ningun ambito.
Viva la tolerancia :P (q no dejarse putear)
Se tú misma, con eso tendrás bastante (y no es poco).
¿Y qué es lo normal?
Si la "norma" cambia constantemente.
Mucha tristeza se ve por esta entrada; tú tira p'alante con tus ambiciones y marca tú misma lo que es normal y anormal.
Siempre he visto en ti a la supermujer de quien nos hablaba Luis hoy.
"El problema es que nuestras ideas y nuestra forma de actuar vienen de nuestra cultura y no de nuestra reflexión" - Luis.
Reflexiona, decide y vive.
Eres más inteligente que el resto, si otros no lo saben ver es su problema. Sé tú. Eres de la spocas personas en las que siempre he visto coherencia y autenticidad con los propios planteamientos (los comparta o no).
PS: No se nota mucho que me acabo de empollar los apuntes de Nietzsche, ¿no? :P
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