viernes 23 de febrero de 2007


Es una extensa reserva de enanas de hielo, o núcleos cometarios súper helados, que marca el límite más lejano del sistema solar y la extensión máxima hasta donde llega la influencia gravitatoria del Sol.
Los estudios de las órbitas de cometas de períodos largos, que se cree se originan en la Nube de Oort, sugieren que la nube se extiende hacia afuera a una distancia heliocéntrica de entre 20.000 a 100.000 unidades astronómicas, con una densidad pico de objetos a 44.000 UA’s desde el Sol. Vamos, muy lejos.
A partir de estos datos se podrían reformar algunas de las expresiones más malsonantes de la lengua española, quedando alguna de ellas como: "Vete a la nube de Ort" o "no lo saben ni los de la nube de Ort". Y también a partir de estos datos se infiere la ilusión que puede hacer en un mal día que te den un abrazo de aquí a la nube de Ort.

miércoles 21 de febrero de 2007

ROMEO & JULIET


Hace 6000 o tal vez 5000 años, ésta pareja fue enterrada en un eterno abrazo. Según los expertos son hombre y mujer y juzgando segun el desgaste de los dientes eran jovenes. Sus cuerpos fueron encontrados en la actual cuidad de Mantua.
Hace unos 400 años un escritor al que muchos llamaron loco llamado William Shakespeare inventó una historia ambientada en dicha cuidad sobre una pareja cuyos padres eran enemigos que debido al destino y a nuestro pequeño niño Amor, que para ser ciego tiene buen ojo, acaban enamorándose. Sus padres lo rechazan, su familia se enfrenta, sus amigos mueren, pero el amor no se acaba. Finalmente mueren, pero viven, pues la muerte es mas dulce estando juntos que la vida separados.
Hoy unos amigos querían enrollar a uno de ellos con una chica a la cual ni siquiera gusta para conseguir que éste salga más. Y yo pensaba en Isolda muerta porque pensaba que Tristán había muerto. Yo pensaba en la Bella convirtiendo a la Bestia en un caballero. Yo pensaba en la pobre Julieta, agradeciendo cada momento con su Romeo, aunque fuera en la muerte. Yo pensaba en esta pareja, cuyo amor ha sobrevivido a lo largo de los milenios. Yo pensaba en que hoy en dia, el amor puede no sobrevivir a una noche. O sobrevivir solo toda una vida.

martes 6 de febrero de 2007

NADIE DIJO QUE FUERA FACIL

Cierto es, es una ilusión vana. De repente, zas, abrir el semanal del ABC y buscar su artículo. Página 7, como siempre. "Nadie dijo que fuera fácil". Leerlo, primero rápido, después más despacio, y encontrar mi vida retratada en sus palabras. Leerlo otra vez. Aqui suscribo alguna de las frases, pensad conmigo, amigos.
Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos (...)Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente.(...)Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil. (...)Que no te equivocaste al amar al conde de Montecristo y al Gabriel Araceli de Galdós, al buscar el secreto genial de un soneto de Borges o Quevedo, al transitar, jugándotela, por los senderos sin carteles luminosos en los pasillos oscuros de la Historia. Al hacer de cada esfuerzo, de cada miedo, de cada desengaño, de cada ilusión y de cada libro, un martillo con el que picar los muros espesos que te rodean.
Y, por muy ridiculo que suene, de repente todo tiene sentido... Las lagrimas y las amarguras, todo tiene una meta. La niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda.

LOS MACHOS

Mientras estudiaba Lengua un pequeño detalle referente a los sinónimos me dejó helada. Según mi querido libro no existen sinónimos exactos, sino que siempre hay un pequeño matiz. En el caso, por ejemplo de cariño y amor, el matiz está bastante claro, pero he descubierto un sinónimo exacto. Y tal y como dije respecto a los físicos, ¡chupaos esa, lingüistas!
Éste sinónimo perfecto, que tal vez entre dentro de campo semántico, reside en la relación de la palabra macho (denigración de varón, ser humano del género masculino) y las palabras engreído, retrasado mental y, en general, gilipollas. Dicen aquellos que me conocen, y aquellos que dicen conocerme también, que soy demasiado feminista. Permitidme negarlo, puesto que el feminismo consiste en brindar apoyo a las mujeres y, por consiguiente, odio a los hombres. No. A mi las mujeres tampoco me caen muy bien. Me parece que estamos como una regadera, que tendemos a ser mentirosas, que no hay Cristo que nos aguante cuando estamos con la regla y una larga lista de etcéteras (del Latín et, y, y cetera, las demás cosas). Yo no soy feminista. Pero la mayoría de los hombres me caen gordos. Una vez un hombre muy inteligente me dijo que para los hombres también es complicado, puesto que tienen una imagen que dar. Y es cierto, se creen que tienen una imagen que dar. La imagen de que son los más altos, los más fuertes, los más inteligentes (me reservo el derecho a opinar), los que la tienen más grande respecto al resto (ídem), los que tienen los hijos más guapos, más fuertes, más altos, más inteligentes etc. (así de histéricos se ponen cuando esparcen su semillita), los mejores en la cama, y que por consiguiente las mujeres les necesitamos para que nos protejan de males imaginarios que solo están en su cabeza. Pero mujeres no generalizando, sino que tiene que ser la mujer que ellos quieren. Ésa mujer que pegue con ellos que son los más altos, más fuertes, más inteligentes, que la tienen más grande y que son mejores en la cama.
Una mujer que tiene que ser buena (porque si no es una víbora como todas la mujeres), tiene que saber llevar el hogar (porque ellos se vanaglorian de no saber, porque son machos), no demasiado capaz de valerse por sí misma, ni demasiado inteligente (porque si no: A. no pueden protegerla; B. les da miedo porque puede mandarles a la mierda) y que además, tiene que ser en la mayoría de los casos la más alta, atlética, guapa, delgada y tierna que ha parido madre. Si no, que no se acerque, ¡porque son machos! Y sin embargo, para que nadie pueda echarles nada en cara, adoptan una mirada de lástima cada vez que una mujer que no está a la altura de su masculinidad se acerca y da la impresión de que de verdad lo sienten. Pues no, amigas, no lo sienten por vosotras, lo sienten por su ego, porque si son tan machos, ¿porqué las mujeres que pegan con ellos no quieren ni acercarse?

TAN SOLO RECORDAR

Es una sensación indescriptible, como el roce de dos cuchillas… cuerpo frente a cuerpo, la distancia disminuyendo lentamente. Avanzando paso a paso hacia un abrazo que sellará tu destino para siempre.
Cuanto más evidente se hace la cercanía, el calor de los cuerpos se junta, como preámbulo de la pasión que espera, siempre y nunca, en un extraño vuelo de incertidumbre.
Primero las manos, se juntan y entrelazan por los dedos como si no hubiera más que manos, y agarrarse, aferrándose mutuamente, apoyando la desesperación propia en la del otro, como si nada más importara.
Después, la sorpresa al ver lo bien que encaja el mentón, que ya no tiene razón para alzarse con orgullo, en su hombro, de lo predispuesto que está tu cuerpo pegarse al suyo y ceñirse con fuerza, con pasión, y de repente todo es pasión, y manos, y tu cabeza contra su hombro, y tus hombros contra su pecho. Sus brazos formando una prisión de caricias en la que tú eres sólo a medias culpable. Culpable por abandonarte a las caricias, y a sus tiernas palabras susurradas, que se pierden en el aire y se mezclan con el viento, y aún más alto, como si nada importara, como si nada estuviera dicho.
Pero él no se detiene. Sus manos, como su voz, susurran en un ciclo que nunca acaba, susurran con amor, obcecadas con una sensación que sólo tú conoces bien, esa sensación de inmensa soledad, marcada en la plenitud que transmiten sus labios, moldeando palabras que hacen que quieras fusionarte con sus manos, que susurran, inalterables.
Sus labios se detienen, y tu cabeza, siguiendo una danza tribal, primitiva, los busca. Ha llegado el momento en el que el aire deja de ser testigo, las palabras pasan de boca a boca, de ser a ser, de conciencia a conciencia. Ha llegado el momento de que se junte labio con labio, sellados con el calor de un soplete que es amor, y pasión, y que no es nada más que instinto. El instinto de dos almas que se sienten solas, el instinto de nuestros antepasados y de los que vinieron antes que ellos.
Y ya no hay dos seres, sólo uno que susurra palabras secretas, palabras que pasan por los labios unidos, por los dos corazones que bombean a la vez, marcando el ritmo del beso. Los ojos se cierran. La vista, las formas, los colores, la luz, los dicta el bombeo. Hueles su boca, sabiendo que nunca olvidarás ese olor, y sientes sus manos recorriendo tu espalda, y tus brazos, y tu pelo. Nunca hubieras pensado que el pelo podía sentir el calor de sus manos, o tal vez no lo haga, tal vez sea solo deseo, el deseo de sentir sus manos, de tocar su lengua, de los dos corazones que palpitan al compás. De dos dedos enredándose en los mechones de pelo, mientras tus labios tocan sus labios, Mientas tu mano se posa en su cara y hueles su boca. Finalmente sientes como su lengua acaricia la tuya, entrando en un contacto febril en el que solo hay deseo. “Te quiero”, de da por pensar, y solo lo piensas, porque sabes que así él te escucha.
Centras tu mente en el beso, y vienen imágenes de otros amantes, de otros encuentros. Sucesiones de malos recuerdos que se agolpan, de hombres que eran de otra, de hombres que no eran tuyos. De besos que nunca llegaste a dar, de besos que nunca deberías haber dado. Recuerdos que se cerraron en el momento en el que cerraste tu vida al abrir los labios suplicante, que rogaste un beso y que sus labios se fundieran con los tuyos, y que sus manos se juntaran con su cuerpo, que otros habían tocado, pero ninguno tan fuerte, ninguno llegando a ser tu misma.
El beso se separa, pero quedáis unidos para siempre. Muchos amantes vendrán, o tal vez ninguno, pero nunca olvidarás como murió la distancia, como apoyaste la cabeza en su hombro oliendo su perfume, su amor, su miedo. Como sus manos traspasaban el plano físico y tocaban tu alma. Nunca olvidarás sus palabras. Ni cuando finalmente se unieron los labios, y las lenguas, y las mentes, y los corazones, que latían a un tiempo.
Podrás olvidarlo todo, pero nunca olvidarás nada, porque buscarás en el olvido su rostro y ese trozo de alma que aquella vez fue tuyo. Porque es cuando la distancia se hace más grande, y no más pequeña, que sabes que le amas.

UN DIA DIFERENTE (como los demás)

Lo siento corazones, pero hasta a mi me toca ser politicamente correcta de vez en cuando. Dado lo concurrido que está esto ultimamente, he tenido que borrar el articulo que estaba aqui, pero a los que me entiendan sabran que en la esperanza lo encontrarán y que es solo temporal.